

Santiago Martín Fernández,asesor del sindicato FIA-UGT de Madrid dio el jueves 20 de Octubre, en el Centro Cultural Claudio Rodríguez, una conferencia sobre la situación sindical actual y su futuro.
El conferenciante comenzó exponiendo lo que supuso la guerra civil para el movimiento obrero la guerra civil supuso la ruptura con la anterior experiencia sindical. La represión posterior acabó no sólo con la estructura sindical, sino que de alguna forma supuso una ruptura con la cultura sindical de la clase obrera. El franquismo, como otros regímenes autoritarios no sólo pretendió acabar con los sindicatos, además intentó desarrollar una política sindical para ocupar su lugar creando para ello un sindicato vertical.
Posteriormente expuso las diversas posturas que tomaron los sindicatos y partidos políticos ante el Sindicato Vertical. La UGT y la CNT mantuvieron la estrategia de confrontación directa con el sistema franquista e intentaron la organización de huelgas y luchas a través de organizaciones clandestinas. Por otro lado los comunistas una vez fracasado el movimiento guerrillero, mandató a sus militantes el aprovechamiento de los resquicios legales creados por la Organización Sindical Vertical para organizar a los trabajadores e impulsar las protestas obreras, por lo que éstos se empezaron a infiltrar en los sindicatos verticales.
A continuación expuso lo que para España supusieron las décadas de los sesenta en cuanto a desarrollo económico e industrial y su influencia sobre el movimiento sindical. La urbanización y transformación de la producción, atrajo a las ciudades a grandes masas desplazadas del campo, necesarias para las nuevas industrias, pero aún cuando la base estructural e industrial de España en 1975 era la de un país moderno, para completar la modernización de España faltaba conseguir las libertades democráticas, por lo que el eje de la lucha política era la consecución de un sistema democrático como en los países europeos. Bajo ese parámetro, el objetivo fundamental de los trabajadores era buscar aliados entre los sectores modernizadores de la burguesía para derribar al régimen de Franco.
El conferenciante describió las luchas sindicales en el franquismo, tanto las movilizaciones de los trabajadores en aquella época, como su lucha por construir un movimiento sindical democrático desde el Sindicato Vertical. En el año 1966 se celebran elecciones sindicales que marcaron un hito, no sólo por la participación de los trabajadores que empezaban a organizarse sindicalmente en organizaciones autónomas como CC.OO, y que intentaban aprovechar los resquicios y las estructuras oficiales para generalizar y propulsar su organización. En 1975 se celebraron las que serían las últimas elecciones sindicales bajo el franquismo. A diferencia de 1971, existe una mayor unanimidad entre las distintas corrientes políticas, en cuanto a la participación, dando por resultado la constitución de las llamadas Candidaturas Unitarias y Democráticas, con presencia mayoritaria de militantes de CC.OO. y de miembros de otras centrales sindicales (USO y afiliados de UGT al margen de las consignas de su sindicato), además de trabajadores no sindicados.
A continuación expuso lo que significaron las movilizaciones de los trabajadores en la Transición haciendo especial hincapié en las movilizaciones bajo el Gobierno de Arias Navarro de Enero de 1976. En Madrid, el cinco de Enero, y sin previo aviso, los usuarios del Metro se encuentran con que este popular medio de transporte se encuentra en huelga, el hecho será un autentico aldabonazo y aviso de lo que está en marcha.
El día 12 comienzan una huelga general en el ramo de la Construcción. El 14 de Enero, 3.627 carteros de Madrid son militarizados. Era la primera militarización de empleados públicos desde la guerra civil, a los que seguiría la militarización de los trabajadores de RENFE. Miles de trabajadores de Madrid y de España comienzan un movimiento huelguístico de gran importancia, tanto por el número de participantes, como por la extensión geográfica y la participación en las huelgas de sectores y zonas sin tradición huelguística, resaltando cómo esta lucha de los trabajadores supuso una importante contribución para acabar con el Gobierno continuista de Arias Navarro y la llegada al Gobierno de Suárez y por fin un sistema democrático para nuestro país.
Con la llegada de la democracia se organizan los trabajadores fundamentalmente en dos grandes sindicatos CC.OO y UGT, pero los trabajadores llegan a éstos con su experiencia. Muchos de los trabajadores en activo que protagonizaron las movilizaciones de la transición, eran trabajadores del campo incorporados a la industrialización, otros procedían de los medios urbanos pero sin una formación ideológica o sindical o un conocimiento práctico de los antiguos sindicatos de clase.
Lógicamente existía en su seno una minoría ideológicamente de izquierdas. La práctica sindical de la mayoría de los trabajadores era la de los sindicatos verticales, donde todos los trabajadores eran afiliados obligatoriamente al sindicato y los empresarios descontaba en la nómina la cuota como una parte más de las deducciones. En la mayoría existía un rechazo intuitivo al sindicato vertical producto de una conciencia de clase. Por otro lado se daba un apoyo mas o menos implícito a los compañeros que defendían sus derechos como enlaces o jurados.
Esta era la práctica sindical de los trabajadores en el franquismo, lo que supuso según el conferenciante plantearse la construcción sindical en España con dos modelos diferentes, el constituido por UGT basado en el modelo sindical clásico, donde el papel preponderante en la negociación lo ocupa el sindicato, y el modelo de CC.OO basado en la asamblea como órgano dirigente de la negociación. Al final se construye un modelo mixto basado en los Comités de Empresa (nueva denominación de los antiguos Jurados de Empresa) y en las Secciones Sindicales por un lado y con la presencia legal pero amortiguada de los sindicatos en la Empresa a través de las secciones sindicales.
Por último, expuso el conferenciante la necesidad de plantearse la actual situación sindical después de veinticinco años, ya que el aspecto mas negativo de este doble modelo es que los trabajadores no consideran necesario afiliarse al Sindicato, porque cuando tienen que presentar una denuncia o demanda se dirigen en primer lugar a los delegados de personal o miembros del Comité y rara vez a las secciones sindicales o Sindicatos.
Motiva esta situación diversos factores tales como el hecho de que han participado en su elección y consideran que los representantes tienen una deuda con los electores. Consideran a los sindicatos como algo ajeno a la empresa ya que rara vez ven a las secciones sindicales. Esto motiva la no afiliación a los sindicatos.
Por otro lado las elecciones sindicales con la pugna entre sindicatos por presentar mayor número de representantes hace que accedan en las listas de los sindicatos, personas no afiliadas que en su mayoría tienen un nivel sindical nulo y acceden a representar a los sindicatos por intereses personales, son presentados para rellenar las listas y lo que hacen es desprestigiar a los propios sindicatos.
A continuación se pasó a las preguntas de los asistentes sobre los diversos aspectos de la situación actual del movimiento sindical que fueron respondidas por el conferenciante